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2014 / 11 junio

Neuroliderazgo: “ El Efecto Mozart”


O cómo la importancia de musicalizar apropiadamente tu lugar de trabajo, ya que, de manera metaconciente, la percepción auditiva contribuye a la mejor predisposición de las personas.
escuchar mozart mayor rendimiento en trabajo

musica del vinoPor ejemplo quienes entienden de vinos dicen que el punto que llega a fascinar de esta bebida es su efecto “musical”. El suave sonido que se genera cuando el vino cae en la copa, y el arrullo del líquido cuando lo movemos antes de probarlo, generan sensaciones que reata vez podrías percibirlas de forma consciente y, más aún, los expertos dicen que es posible hacer una cata a ciegas o a oscuras, pero difícilmente se pueda hacer una cata en silencio. Esto se debe a que los sonidos agudizan la percepción en el momento de percibir el sabor.

Hoy quiero hablarte de los beneficios de escuchar música, para la salud, el estado de ánimo y el intelecto y de cómo gracias a la música, de una manera inconsciente, podemos rendir mejor en las tareas o actividades que desarrollemos tanto en casa como en el trabajo.

Si te parece hoy mientras lees este artículo, y si tienes la posibilidad, te invito a que escuches la Sonata Dos Pianos de Mozart, la K448 que es justamente con la que se han realizado todos los experimentos, yo lo he hecho mientras escribía y la experiencia ha sido fabulosa, te invito a que disfrutes del texto hoy escuchando esta sonata. (puedes ver el video más abajo).

Quiero compartir contigo algunas de las demostraciones empíricas que durante años los expertos se han encargado de estudiar y demostrar.

Experimento 1 – Sonata en Re

Uno de los experimentos consistió en una muestra representativa de estudiantes universitarios que escucharon, durante diez minutos por día, la Sonata en Re para dos pianos de Mozart.

Al término del periodo definido por los científicos, los resultados mostraron en los estudiantes una mejora en la capacidad de razonamiento en tiempo y espacio, y también mayor habilidad para crear imágenes mentales con relación a modelos que habían percibido visualmente.

Como mejora de los estudiantes desapareció cuando había pasado una hora, los investigadores generaron hipótesis de que la música prepara el cerebro para que desarrolle mejor tareas de razonamiento témporo-espacial.

 

Experimento II – estudio de piano en la mejora de habilidades

Un grupo de científicos de la universidad de California estudió la conexión que existe entre la música y el aprendizaje.

Esto les llevó a realizar un experimento con grupos de niños.

El grupo I recibió lecciones de piano cortas (de aproximadamente quince minutos) una vez por semana; el grupo II recibió lecciones de canto durante treinta minutos cinco días a la semana; el grupo III fue entrenado en computación, y el IV no recibió ningún tipo de clases especiales.

Antes de que comenzara el experimento, se tomó un test a cada niño para medir sus habilidades espaciales, y lo mismo se hizo a los ocho meses de haberlas concluido.

Los niños que habían recibido las lecciones de piano mejoraron sus habilidades espaciales en un 34%, lo cual llevó a los científicos a inferir que las lecciones de piano pueden provocar cambios por períodos más largos en las conexiones neuronales.

 

Estado de Ánimo Positivo

estado de animo positivosUna de las maneras de probar los efectos beneficiosos de la música clásica es ver su respuesta en los efectos neurofisiológicos en el cuerpo humano que en parte, son desencadenamos por un estado de ánimo positivo.

Según uno de los grandes estudiosos de este tema, Alfred Tomatis, la música de Mozart genera un estado de felicidad y un sentimiento de perfección que no se encuentra en ningún otro compositor, por más alegre que sea. Dice que Mozart supo adaptar sus ritmos a nuestras neuronas, por lo tanto, argumenta, su instrumento no fue el piano ni el violín, sino el hombre mismo.

Tomatis fue más allá y lo demostró en prácticamente todos los reinos de la naturaleza, en Canadá constató que había mejoras en el crecimiento y toxicidad de las plantas por efecto de la música de Mozart. Wagyu, la carne más tierna del mundo que proviene de las vacas de Kobe en  Japón, escuchan Mozart en sus establos. Las vacas en Bretania aumentaban su producción de leche cuando sonaba la música de Mozart durante las actividades de ordeñe.

 

¿A qué se debe esto?

A principios de los años ’90 el neurobiólogo Gordon Shaw atribuyó a la sonata K448 de Mozat la propiedad de mejorar los coeficientes intelectuales o, al menos, algunas de las actividades cerebrales de quienes la escuchaban.

La música de Mozart, dicen, tiene el ritmo de un corazón que late como el de un niño y, lo que es importante, “todas sus obras están libres de tragedias y dramas”, generando siempre entornos de positivismo.

Además de mejorar las habilidades intelectuales, la música tiene gran poder para evocar emociones y desencadenar estados de ánimo positivos y negativos.

Ya ha sido comprobado que la percepción de estímulos musicales que provocan placer o, a la inversa, displacer, genera cambios en algunos de los sistemas de neurotransmisión.

 

Conclusión

De momento, se sabe que los distintos tipos de música activan diversas partes del cerebro, entre ellas, el lóbulo frontal y el temporal (relacionado con las emociones que hacen llorar, reír y despertar el placer sexual).

Con todos estos ejemplos se desprende con claridad que la música genera cambios neuroquímicos que provocan consecuencias en la conducta.

Por ello, el análisis de los sonidos debe aplicarse a todos los lugares de contacto con las personas, en tu casa, dentro de las oficinas, en los espacios comunes, etcétera.

Los expertos a este respecto sugieren:

  • Música clásica o new age controlando los tonos y el volumen, provocan estados de ánimos positivos.
  • La música con pocas alteraciones de ritmo y tono genera estados de calma en los que estructuras cerebrales como la amígdala, el hipocampo, la corteza frontal  se activan de manera considerable y generan estados de ánimo placenteros.
  • Por otro lado, la música con altas alteraciones de ritmo, tono y volumen genera estados anímicos no compatibles con la necesidad de que las personas se sientan a gusto en un lugar, ya que provoca sensaciones de rabia, tristeza o, directamente, neutras.

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